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Cuando todo está en Caos… El Espíritu se Mueve

Feb 22, 2026 | Parte II, SERIE I: El Misterio de la Creación

Génesis 1:2 Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.

 

 

Revisemos a profundidad El significado de estas palabras Que nos van a llevar a descubrir mucho más allá de lo que podemos leer הָאָרֶץ (Ha’áretz) — la tierra. Deriva de la raíz ארץ (eretz), que significa tierra firme, territorio o espacio visible. En este contexto no describe el planeta Tierra tal como lo conocemos hoy, sino una extensión material ya existente en un estado de ruina o desolación.

 

 

תֹהוּ וָבֹהוּ (Tohu va Bohu) — desordenada y vacía.
Estas dos palabras son claves para entender la condición de esa materia llamada tierra, antes de la intervención creadora del Eterno.

 

 

 

 

Ambas aparecen juntas también en Jeremías 4:23 , donde el profeta describe una tierra “asolada y vacía” tras el juicio divino, lo que sugiere una condición posterior a una catástrofe o caída, no una creación inicial.

 

1.EVIDENCIA DE UNA CREACIÓN PREVIA

La expression “estaba desordenada y vacía” puede traducirse también como “había llegado a ser desordenada y vacía”, ya que el verbo hebreo הָיְתָה (hayetá) puede significar “era” o “llegó a ser”. Por tanto, el texto puede leerse: “Y la tierra llegó a ser desordenada y vacía.”

 

 

Esto indica un cambio de estado, no una condición original creada por Dios. El Eterno no crea el caos, porque Su naturaleza es orden y perfección.

 

Isaías 45:18 “ Porque así dijo Jehová, que creó los cielos; Él es Dios, el que formó la tierra, el que la hizo y la compuso; no la creó en vano (tohu), sino que la formó para ser habitada.”

El profeta afirma claramente que Dios no creó la tierra en tohu (caos), sino ordenada y habitable. Por tanto, el estado de desolación descrito en Génesis 1:2 es resultado de una alteración posterior.

 

 

2. EL ORIGEN DEL DESORDEN: LA REBELIÓN DE LUCIFER.

Diversos pasajes de las Escrituras revelan que hubo una rebelión angelical previa al restablecimiento del orden en la tierra.

 

 

 

 

Isaías 14:12–15 “ ¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones. Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono…”

 

Ezequiel 28:13–17 describe a este ser como “perfecto en hermosura”, “querubín protector”, que estuvo en el Edén, jardín de Dios y que por su orgullo fue expulsado.

Su caída trajo desorden y oscuridad al ámbito donde reinaba, lo cual se refleja en la frase: “Y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo.”

 

3. TESTIMONIOS DE LAS ESCRITURAS

 

Jeremías 4:23″ Miré a la tierra, y he aquí que estaba asolada y vacía; y a los cielos, y no había en ellos luz.”

Job 26:7 “Él extiende el norte sobre vacío, cuelga la tierra sobre nada.”

Nahúm 2:10 “ Desolación, destrucción y devastación.”

Salmo 18:7–15 y 2 Samuel 22:8 :“La tierra fue conmovida y tembló; se estremecieron los cimientos de los montes”

 

describen la conmoción de la creación cuando Dios manifiesta Su ira.

 

 

 

Estas referencias apuntan a un juicio cósmico, en el cual lo creado fue estremecido y quedó sin forma ni vida, tal como se describe en Génesis 1:2.

 

4. LAS TINIEBLAS SOBRE LA FAZ DEL ABISMO“VE’JOSHEJ AL PENÉI TEHOM”

 

Isaías 14:12–15 revela al orgulloso Helel ben Shajar (Lucero, hijo de la aurora), que quiso subir por encima del Altísimo.Su caída trajo consigo tinieblas espirituales sobre la creación.

 

Así comprendemos que entre Génesis 1:1 “Dios creó los cielos y la tierra” y 1:2 “las tinieblas cubrían el abismo” ocurrió una ruptura cósmica: una rebelión angelical que afectó la armonía de los cielos y la tierra.

 

 

El caos no nació del Creador, sino de la desconexión con Él. Donde la presencia de Dios se retira, entra la oscuridad.

La frase original: y oscuridad sobre la faz del abismo וְחֹשֶׁךְ עַל־פְּנֵי תְהוֹם — Ve’joshej al penéi tehom.

 

 

Palabra      

      

Transliteración      

      

Significado

 

וְVe (conjunción)“Y”, une lo anterior — indica continuación.

 

חֹשֶׁךְJóshekhTinieblas, oscuridad física o espiritual, símbolo de confusión, ceguera o mal.

 

עַלAlSobre, por encima de, indicando dominio o cobertura.

 

פְּנֵיPenéiRostro, superficie, presencia. Literalmente: “la cara de algo”.

 

תְּהוֹםTehomAbismo, profundidad, caos primitivo, lo insondable; raíz de hum (rugir, agitarse).

 

 

El hebreo sugiere que la oscuridad no solo cubría el abismo, sino que dominaba su rostro, la superficie, el semblante de la creación. El “rostro” (penéi) representa la identidad. Por tanto, el caos cubrió la identidad original del mundo creado.

 

5. LAS TINIEBLAS : LA REBELIÓN ESPIRITUAL

 

Como habíamos anotado, el caos inicio con la rebelión de Lucifer, cuando el orgullo entró en el corazón de Lucero (Ezequiel 28:17), la luz original fue retirada, y tinieblas espirituales cubrieron la creación.

 

 

 

 

Isaías 14:12–15 nos muestra el descenso de la criatura que quiso ser igual a Dios.

Ezequiel 28:13–15 describe cómo el querubín perfecto fue expulsado del Edén celestial.

Job 26:13 “Su espíritu adornó los cielos; su mano formó la serpiente tortuosa.”

 

Aquí se alude a la serpiente como figura de la rebelión que distorsionó la armonía del cielo.

 

Por tanto, el desorden (tohu vabohu) y las tinieblas (joshekh) son efectos secundarios del alejamiento de la luz divina. Donde el Hijo no reina, reina la confusión.

 

 

 

 

6. EL ESPÍRITU DE DIOS REVOLOTEABA SOBRE LA FAZ DE LAS AGUA

 

“Verúaj Elohim merajéfet al penéi hamáyim” (Génesis 1:2b) es una de las expresiones más profundas y ricas en toda la Torá. Aquí se revela la presencia activa del Espíritu de Dios (Ruaj Elohim) moviéndose sobre el caos, anunciando el inicio de la redención y mostrando la figura de Jesús (Yeshúa) como la Luz y la Palabra que traerían orden, vida y propósito.

 

 

 

 

Bereshit / Génesis 1:2b  En hebreo : וְרוּחַ אֱלֹהִים מְרַחֶפֶת עַל־פְּנֵי הַמָּיִם VeRuaj Elohim merajéfet al penéi hamáyim Y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.

 

Revisemos palabra por palabra.

 

Palabra           

 

Transliteración         

 

Significado literal y de revelación                                                                                                                      

 

וְVe (prefijo conjuntivo)“Y”, indica continuidad: Dios no terminó en el caos, sino que siguió obrando.

 

רוּחַRuajViento, aliento, espíritu. Representa la presencia viviente y activa de Dios. Puede referirse al Espíritu Santo.

 

אֱלֹהִיםElohimDios Creador, plural de majestad. Revela la acción conjunta del Padre, del Hijo (la Palabra) y del Espíritu.

 

מְרַחֶפֶתMerajéfetDe rájaf  “moverse suavemente”, “vibrar”, “incubar” como un ave sobre su nido. Expresa ternura, protección, expectativa de vida.

 

עַלAlSobre, encima, dominando o cubriendo.

 

פְּנֵיPenéiRostro, superficie, presencia. Implica relación, contacto, comunión.

 

הַמָּיִםHamáyimAguas. Literalmente “masas líquidas”, pero simbólicamente representa naciones, humanidad o potencial de vida aún no formado.

 

“Ruaj Elohim”, El aliento creador. El término Ruaj Elohim (H7307 + H430) puede traducirse como:“El Espíritu que emana del Dios Creador.”

 

El mismo “aliento” que dio vida a Adán , Génesis 2:7 , y que resucitó a Jesús Romanos 8:11 ya estaba aquí, vibrando sobre el caos inicial.

En otras palabras, el Espíritu Santo no solo observa el caos: lo prepara para ser transformado.

“Merajéfet”, La acción maternal del Espíritu

 

La palabra Merajéfet aparece solo dos veces en toda la Escritura hebrea:

En Génesis 1:2, y En Deuteronomio 32:11, donde dice:“Como el águila que excita su nidada, revolotea (merajéfet) sobre sus polluelos…”

 

Esto muestra al Espíritu de Dios como  una madre incubando vida sobre la creación.
Mientras el mundo estaba sin forma y vacío ,tohu va-bohu, el Espíritu  no lo abandonó, sino que vibró sobre él, manteniendo el pulso de la esperanza.

 

Así como el ave calienta sus huevos hasta que nace vida, el Espíritu calentó la creación hasta que la Palabra ,“Sea la luz”, la hizo renacer.

El movimiento del Ruaj Elohim prepara el escenario para la aparición de la Palabra de Dios , Yeshua, en el versículo siguiente:

 

Génesis. 1:3 “Y dijo Dios: Sea la luz” , Yehi Or Juan 1:1–4 “En el principio era el Verbo… En Él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.”

 

La acción del Espíritu (Ruaj) y la palabra del Hijo (Dabar) trabajan en perfecta unidad.
El Espíritu se mueve; el Hijo habla; el caos se ordena.

 

Colosenses 1:16–17 “Porque en Él fueron creadas todas las cosas… y en Él todas las cosas subsisten.”

 

Jesús es la voz que encendió la primera luz. El Espíritu era el ambiente donde esa voz resonó.
Así, desde el principio, el el Hijo y el Espíritu obraron en perfecta comunión con el Eterno, en Ejad como tres manifestaciones de un solo y único Elohim.

 

Las “aguas” , símbolo del alma y del mundo. El término mayim no solo significa agua física. En la simbología hebrea, representa la masa informe de la humanidad: vida potencial, emociones, y también las naciones agitadas por el caos, Isaías 17:12-13; Apocalipsis 17:15.

 

Así, “el Espíritu de Dios se movía sobre las aguas” también revela que:

 

El Espíritu de Cristo se movía sobre el corazón sin forma del hombre, preparando su redención.

Tito 3:5 “Nos salvó… por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo.”

 

El mismo Espíritu que se movió sobre las aguas del principio es el que hoy se mueve sobre nuestras aguas interiores , nuestras emociones, heridas, pensamientos , para  formar de nuevo la imagen del Hijo en nosotros.

 

Cuando la vida parece un mar agitado, sin forma ni dirección,el Ruaj Elohim sigue moviéndose.

 

 

Isaías 32:15 “Hasta que sobre nosotros sea derramado el Espíritu desde lo alto, y el desierto se convierta en campo fértil.”

Romanos 8:11 “El Espíritu de aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos,también dará vida a vuestros cuerpos mortales.”

 

El verso “Veruaj Elohim merajéfet al penéi hamáyim” no es un detalle poético de la creación, sino el  testimonio eterno del amor de Dios que no se rinde ante el caos.

 

Antes de que existiera luz, el Espíritu ya estaba allí.
Antes de que la Palabra fuera pronunciada, el Espíritu ya la esperaba.
Antes de que tú creyeras, el Espíritu ya te cubría.

 

Así, desde Génesis hasta hoy, el patrón divino es el mismo:

 

Por tanto, el caos se generó de una rebelión, cimentada por el orgullo, separándose de la presencia de Dios, trayendo una condición de oscuridad, desolación, Sin embargo, la frase “Las tinieblas cubrían la faz del abismo” no es una declaración de derrota, sino el prólogo de una redención divina.

 

El Espíritu se movía. El Verbo esperaba ser pronunciado.
Y la Luz estaba a punto de irrumpir en medio de las tinieblas.

 

 

7.AUN EN NUESTRO CAOS, EL ESPÍRITU SE MUEVE.

 

Así como la tierra en el principio no tenía forma ni dirección, así está el ser humano sin la presencia de Dios: lleno de movimiento, pero sin propósito; con ruido exterior, pero con vacío interior.
Las tinieblas del alma son aquellas temporadas donde no entendemos el “por qué” de nuestra vida, donde todo parece sin sentido.

 

El “tohu va-bohu” no es el fin, es el escenario donde Dios comienza Su obra. Tu confusión no espanta a Dios; es el lienzo donde Él pintará Su nueva creación.

 

 

8.LAS TINIEBLAS ESTABAN SOBRE LA FAZ DEL ABISMO : LAS PROFUNDIDADES DEL ALMA

 

 

El abismo (tehóm) representa el lugar más profundo del ser, aquello que el hombre no puede explorar ni sanar por sí mismo: traumas, culpas, heridas, miedos.
En ese abismo habitan las “tinieblas” (ḥōshek): la ignorancia de quién es Dios y quiénes somos realmente en Él.

 

Pero incluso allí, Dios está presente. Él no comienza Su obra en los lugares ordenados de tu vida, sino en los más desordenados.

 

Salmo 130:1 “De lo profundo, oh Señor, a ti clamo.”

 

El relato del Génesis no solo describe el origen del mundo, sino el proceso de restauración del alma humana.

 

 

 

 

Dios no rehúye tus tinieblas, las sobrevuela con ternura, como un ave incubando vida nueva. Tu caos no es tu final; es el preludio de una nueva creación en Cristo.

 

 

Efesios 5:8 “Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz.”

El versículo “Ve’joshej al penéi tehom” no narra un desastre, sino la antesala de la redención. Las tinieblas cubrían el rostro del abismo, pero el Espíritu ya se movía, y la Luz, Cristo, estaba a punto de manifestarse.

 

Así también hoy: cuando las tinieblas intentan cubrir tu rostro, el Espíritu de Dios sigue moviéndose sobre ti. Jesús, la Luz eterna, vuelve a brillar en tu interior,restaurando tu identidad y tu propósito.

 

Lo que el orgullo destruyó, el amor lo restauró.
Lo que la rebelión oscureció, la Luz de Cristo lo ilumina otra vez.

 

9.“Y EL ESPÍRITU DE DIOS SE MOVÍA SOBRE LAS AGUAS” : LA PRESENCIA QUE NO TE ABANDONA.

 

Recordemos que el verbo merajéfet (מְרַחֶפֶת) significa revolotear, vibrar, incubar.
Es la misma imagen de un ave que calienta sus huevos hasta dar vida.

 

Así, el Espíritu Santo no se aparta del caos: Él “se mueve” sobre tus aguas turbulentos, esperando el momento de la Palabra. No está quieto, no está distante: está vibrando sobre tu vida con amor creador. Aunque sientas que nada cambia, el Espíritu ya está moviéndose sobre ti. Él está gestando algo nuevo, preparando el terreno para que el Verbo ,Cristo, hable a tu interior.

 

Génesis 1:2 no es solo historia antigua; es tu historia espiritual. Dios no comienza Su creación en lugares perfectos, sino en los lugares rotos.
Si hoy tu alma parece vacía o desordenada, no temas: Pronto la Palabra de Cristo hablará nueva luz a tu interior.
Donde hay caos, habrá propósito.
Donde hay oscuridad, habrá revelación.
Porque el mismo Dios que creó el universo está recreando tu vida desde adentro.

 

10.REFLEXIONA: DEJA QUE EL ESPÍRITU SE MUEVA SOBRE TUS AGUAS.

 

A veces nuestra vida se asemeja a aquella tierra del principio: vacía, desordenada y en sombras. Pero el Espíritu del Eterno nunca se aleja del caos; lo sobrevuela con ternura, preparando el momento en que Su Palabra traiga luz y propósito.

 

Génesis 1:2 no habla de destrucción, sino de esperanza: donde hubo ruina, el Ruaj Elohim ya se mueve; donde hubo oscuridad, está gestando un nuevo amanecer.

 

Guiados por el Espíritu del Eterno reflexiona:

 

El mismo Espíritu que se movía sobre las aguas del principio hoy se mueve sobre ti, preparando un nuevo comienzo. Tu caos no es el final: es el punto donde empieza la redención.

 

Yeshúa está a punto de decir sobre tu vida: “Sea la luz.”