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Yeshua en Bereshit : La primicia de toda la creación

Jan 31, 2026 | Parte I, SERIE I: El Misterio de la Creación

Génesis 1:1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra.
Versión Interlineal Hebrea – Septuaginta en Español

Desde las primeras palabras de la Escritura, la Torá nos invita a contemplar la grandeza del Eterno. En este primer versículo no solo se revela Su poder como Creador, sino también un tesoro oculto desde el principio: Yeshúa, el Verbo hecho carne, el principio y el fin, la manifestación visible del Dios invisible.

 

Iniciemos juntos esta travesía espiritual, y que el Espíritu del Eterno traiga revelación a nuestro entendimiento.

 

1. LA PRIMERA LETRA: BET (ב)

Antes de adentrarnos en la palabra Bereshit, debemos detenernos en su primera letra: ב (Bet).

 

Descubrimos que esta letra no pertenece a la raíz de la palabra “Reshít”, sino que actúa como un prefijo gramatical, lo que en español equivale a una preposición.

 

Más allá de su significado pictográfico ,pues Bet representa una casa, una morada o un lugar de habitación, en hebreo puede traducirse como, en, con o por, según el contexto.

 

La Escritura nos da ejemplos claros:
YESHÚA
La Luz del Mundo

Génesis 3:19 – Con el sudor de tu rostro comerás el pan.
Aquí la Bet se traduce como “con”. Así, Bereshit puede entenderse como:
“Con Reshít creó Elohim los cielos y la tierra.”
Es decir: Con la Primicia, con aquel que es la causa y el motivo de la creación.

 

Génesis 29:18 – Yo te serviré siete años por Raquel.
Aquí la Bet se traduce como “por”. Así también podríamos leer:
“Por Reshít creó Elohim los cielos y la tierra.”
Es decir: por causa de la Primicia fueron creados los cielos y la tierra.

Esto cambia completamente la comprensión de Bereshit.
No se trata solamente de un comienzo en el tiempo, sino de un acto con propósito eterno: el Eterno creó por medio de, con, y para Su Primicia.

 

El apóstol Pablo lo confirma en
Romanos 11:36: Porque de Él, y por Él, y para Él, son todas las cosas. A Él sea la gloria por los siglos. Amén.

 

Por tanto, todo fue creado de Él (fuente), por Él (medio) y para Él (propósito).
Así, Bereshit no solo habla de un inicio cronológico, sino del propósito divino por el cual todo existe: Yeshúa, la Primicia del Eterno.

 

2. EN EL PRINCIPIO – בְּרֵאשִׁית (Bereshit)

La palabra Bereshit está compuesta por dos elementos: Bet (ב) y Reshít (רֵאשִׁית).

 

Ya vimos que Bet significa en, con o por, y Reshít (Strong H7225) proviene de Rosh (Strong H7218), que significa cabeza, autoridad, principio, primicia, fruto primero.

 

Rosh indica la cabeza que gobierna, el origen de toda dirección, la autoridad que sostiene y guía.
Reshít expresa inicio, primicia, lo primero en excelencia, lo consagrado para Dios.

 

Así, desde el primer término de la Biblia se revela que la Cabeza (Rosh), el Eterno, estableció un nuevo orden con Su Primicia (Reshít).
Y esa Primicia no es un concepto, sino es : Yeshúa HaMashíaj.

 

3. YESHÚA: EL ROSH Y EL RESHÍT

Desde las raíces hebreas, los sabios han enseñado que Reshít se refiere a aquello que es lo primero en propósito y santidad, aquello por lo cual todo lo demás existe.
En la revelación del Nuevo Pacto entendemos que Yeshúa es ese Reshít.

 

Colosenses 1:15-18 “Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en Él fueron creadas todas las cosas… todo fue creado por medio de Él y para Él. Él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en Él subsisten. Él es la cabeza (Rosh) del cuerpo que es la iglesia, el principio (Reshít), el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia.”

1 Corintios 15:20-23 “Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias (Reshít) de los que durmieron es hecho. Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida.”
Proverbios 8:22 “ YHVH me poseía al principio (Reshít) de su camino, antes de sus obras de antiguo. “

 

Por tanto, Yeshua fue manifestado por el Padre desde el principio de Su obra. Antes de que existiera el mundo, ya existía la Primicia, el Hijo amado en quien todo se sostiene. Aqui nos ilustra le eternidad de Yeshua.

 

Por eso, cuando Génesis dice Bereshit Bará Elohim et, puede traducirse también como:
“Con la Primicia (Yeshúa), creó Dios los cielos y la tierra.”
“Por la Primicia (Yeshúa), creó Dios los cielos y la tierra.”

 

Él es el Rosh porque es la Cabeza del Cuerpo, la Iglesia, Efesios 1:22-23, y es el Reshít porque es la Primicia y el Primer Fruto de toda la creación.

 

4. EL PRINCIPIO: BERESHIT EN SU REVELACIÓN PALEOHEBREA
Ahora bien , profundizando aun más en la palabra Bereshit (בְּרֵאשִׁית) desde el paleohebreo, descubrimos que no es solo el inicio de la creación, sino la revelación codificada del propósito eterno de Dios. Cada letra contiene una dimensión espiritual que anuncia, desde el principio, el plan de redención en Yeshúa, el Verbo eterno.

 

Análisis paleohebreo:
Bet (𐤁): Casa, morada, familia.
Resh (𐤓): Cabeza, autoridad, principio.
Alef (𐤀): Fuerza, líder, Dios.
Shin (𐤔): Dientes, fuego, devorar, transformación.
Yod (𐤉): Mano, obra, acción, poder.
Tav (𐤕): Sello, pacto, cruz, señal.

 

Desde el principio, Dios sembró la semilla de Su propósito eterno. Bereshit revela que la Casa (Bet) sería gobernada por la Cabeza (Resh) el Dios eterno (Alef), quien se entregaría (Shin) voluntariamente por obra de Su mano (Yod) para sellar un pacto eterno (Tav) en una cruz.
Así, en la primera palabra de la Escritura está escondida toda la historia de la redención:
Dios mismo habitando entre los hombres, entregándose en sacrificio para establecer Su pacto eterno de amor. Juan 1:1–3
En Bereshit está oculta la redención: Yeshúa, el Cordero inmolado desde la fundación del mundo, se ofreció antes de que la creación comenzara.

 

Apocalipsis 13:8 Y le adorarán todos los que no tienen sus nombres escritos en el libro del Cordero, que fue sacrificado desde la fundación del mundo.

 

Desde la primera palabra, el Eterno anunció el misterio del Mesías: el Dios Todopoderoso que se haría hombre, entregaría Su vida, y sellaría con Su sangre un pacto que restauraría la casa perdida. Bereshit no solo abre la historia del universo, sino la revelación del amor de Dios manifestado en Yeshúa, el principio y el fin de toda creación.

 

5.CREÓ – בָּרָא (BARÁ)


La palabra Bará (Strong H1254) significa crear, producir, traer a existencia, hacer visible lo invisible.
Esta acción pertenece únicamente al Eterno. Ningún hombre, ni ángel, ni ninguna criatura tiene el poder de traer existencia de la inexistencia. “Bará”: solo Dios crea de la nada y restaura lo que está destruido.

 

Hebreos 11:3 Por la confianza entendemos que el Universo fue creado por la Palabra hablada de YAHWEH, así que, lo que se ve no vino a existir de un fenómeno existente

 

El Eterno manifestó lo invisible en lo visible por medio de Su Brazo extendido Yeshúa, Su Diestra de justicia.
Así lo confirma Pablo:
Colosenses 1:16-17 Porque en Él fueron creadas todas las cosas, visibles e invisibles; todo fue creado por medio de Él y para Él. Él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en Él subsisten.

 

Bará aparece 47 veces en todo el Tanaj(antiguo Testamento) y siempre se refiere a una obra exclusiva del Creador:

La creación del universo Génesis 1:1
La creación del hombre Génesis 1:27
Creó a Israel Isaías 43:1,15
La restauración Isaías 41:20; Jeremías 31:22
La creación de un corazón nuevo Salmo 51:10
Los nuevos cielos y nueva tierra Isaías 65:17; 66:22

 

Solo Él tiene poder para crear, restaurar y renovar. Bará nos recuerda que la obra creadora sigue viva en quienes son hechos nuevas criaturas en el Mesías.

 

El hombre puede formar (yatzar), construir (asah), pero no puede crear existencia donde no había. Reiteramos, “Bara” , es un acto exclusivo de Elohim, porque surge de su voluntad y de su palabra.
Ejemplo: cuando el hombre intenta “crear” su propio destino, poder o moral, se coloca en un lugar que no le pertenece; intenta usurpar lo que solo al Creador compete. De ahí el origen del pecado en el Edén y la caída de Lucifer, Isaías 14:13–14. Por ello, cuando los hombres pretenden ocupar el lugar de Dios, creando sistemas de pensamiento, moral o vida sin Él,  repiten la rebelión de aquel querubín que quiso ser “semejante al Altísimo”.

 

6. ELOHIM – אֱלֹהִים (ELOHÍM) אֵת – ET

Elohím (Strong H430) expresa la majestad y pluralidad de poder del Único Dios Verdadero. Proviene de Elóah (Strong H433), “Dios, Deidad, Poderoso”.
Este plural no indica varios dioses, sino la plenitud de Su esencia: Creador, Sustentador, Juez y Redentor.

 

Por otro lado podemos ver en el texto hebreo de Génesis 1:1 aparece una palabra que en la mayoría de las traducciones no se traduce: אֵת (Et). Gramaticalmente, esta partícula marca el objeto directo de la acción, pero en el idioma original está compuesta por la Alef (א) y la Tav (ת), la primera y última letra del alfabeto hebreo. Pictográficamente, representa el principio y el fin, una señal profética del Mesías, quien en Apocalipsis 1:8 se revela diciendo: “Yo soy el Alfa y la Omega”(griego), en hebreo, Alef y Tav, el principio y el fin. Así, desde el primer versículo de la Torá, Yeshúa, el Alef-Tav, está presente como el centro y propósito de toda la creación, y en El se manifiesta toda la plenitud de Elohim (Colosenses 2:9-10).

 

Además, el título Elohim (אֱלֹהִים) encierra la plenitud del carácter de YHWH: justicia, provisión, sanidad, defensa, poder, amor y más.
Elohim Yireh: el Proveedor.
Elohim Nisi: el Guerrero y Defensor.
Elohim Rapha: el Sanador.
Elohim Shalom: el Dador de paz.
Elohim Tsidkenu: nuestra Justicia.
En Elohim hay pluralidad en unidad (Ejad). Desde el principio están presentes el Padre, el Verbo (Yeshúa) y el Ruaj Elohim (Espíritu Santo), obrando juntos en perfecta armonía.
Así comprendemos que en Él tenemos todo lo que necesitamos, y que no hay necesidad de buscar fuera de Su presencia.

 

7. LOS CIELOS Y LA TIERRA. HASHAMÁYIM VE’HA’ÁRETZ

 

En Génesis 1:1 “En el principio creó Dios los cielos y la tierra”
Debemos comprender que no se refiere aún a los cielos estelares, ni al planeta físico tal como los conocemos hoy. El sol, la luna y las estrellas, que ya existían desde el principio, fueron establecidos en su función por el Eterno en el cuarto día, para cumplir su propósito en el universo
Génesis 1:14–19 , por lo tanto, este versículo no describe su creación material, sino la instauración de los dos ámbitos fundamentales de toda existencia:

 

הַשָּׁמַיִם (Hashamáyim) “Los cielos”, literalmente “las alturas”, representa el ámbito espiritual, celestial, invisible, donde habita la gloria de Elohim y se establece Su gobierno.
הָאָרֶץ (Ha’áretz) “La tierra”, no como el planeta físico, sino como el espacio terrenal potencial, la dimensión visible que estaba por recibir forma, orden y propósito.

 

Así, este primer versículo no relata un hecho físico terminado, sino el inicio de un orden divino: la separación entre lo celestial y lo terrenal, lo invisible y lo visible, preparando el escenario donde la Luz del Eterno, Yeshúa, se manifestaría.

 

 

Por eso, cuando el texto declara “Bereshit bará Elohim Et hashamáyim ve’et ha’áretz”, podemos entenderlo como:

 

“Con la Primicia, por medio de Su Cabeza, creó Dios (Alef-Tav) los ámbitos celestial y terrenal, estableciendo el fundamento de todo lo que habría de existir.”

 

Este acto inicial revela el propósito eterno de Elohim: unir cielo y tierra a través de Su Hijo, Et, Alef y Tav, alfa y omega, principio y fin, el vínculo perfecto entre lo espiritual y lo físico, entre el Creador y Su creación.

 

Ese instante fue la cúspide, el éxtasis del Creador, el comienzo del propósito eterno: manifestar a Su Hijo como la primicia, el primer fruto y el redentor de toda la creación.

 

Yeshúa HaMashiaj
Es el propósito de toda la creación: en Él, por Él y para Él
todo fue creado.  Álef Tav

 

En Yeshua todo fue creado

 

“Si crees en Génesis 1:1, no tendrás dificultad en creer el resto de la Biblia.” David Guzik

 

8. CUANDO DIOS ESTÁ EN TÚ PRINCIPIO, TODO ENCUENTRA SU PROPÓSITO.
Cuando leemos Génesis 1:1-5 de la Biblia, podríamos pensar que se trata solo de un comienzo histórico. Pero cada palabra encierra un principio eterno: todo verdadero comienzo nace en Dios.

 

Ya habíamos señalado anteriormente que “Bereshit” (בְּרֵאשִׁית) no solo significa “en el principio”, sino que también alude a “el inicio de algo nuevo, dentro del origen”, revelando un sentido profundo de comienzo con propósito. Esta palabra contiene el secreto de toda renovación: cuando Dios está en el principio, todo encuentra sentido.
En nuestro caminar intentamos empezar etapas nuevas con nuestras propias fuerzas: un proyecto, una relación, un sueño… pero tarde o temprano nos desgastamos. Génesis 1:1 nos recuerda que = solo cuando Dios ocupa el lugar de “el principio” en nuestra historia, lo que creamos permanece.

 

Si Él no es el origen, el esfuerzo se convierte en cansancio;
si Él no es el centro, el éxito se vuelve vacío.
En el hebreo, el nombre usado para Dios es “Elohim” (אֱלֹהִים), plural en forma, pero singular en esencia, señalando la unidad perfecta del Padre, Yeshua y su Ruaj, el EJad .
Desde el primer versículo, =Yeshua está presente, porque Él es el Verbo por medio del cual todo fue hecho ,Juan 1:1–3. esto nos enseña que = Cristo es el origen de todo propósito verdadero; todo lo que no empieza en Él, tarde o temprano se desordena.

 

Por tanto:

 

Si algo en tu vida parece sin rumbo,  vuélvelo a colocar en Dios.
Si estás a punto de iniciar algo nuevo,  comiénzalo con oración, palabra y dirección divina.
Si sientes que algo terminó, permite que el Espíritu te devuelva al “principio”, no para repetir el pasado, sino para restaurar el diseño original de Dios en ti.

 

Porque cuando Dios dice “En el principio…”, no está hablando solo del universo,= sino del comienzo de tu nueva historia con Él.

 

Pero si en tu vida no tienes la primicia de Yeshua, o te has alejado de El, hoy es una oportunidad para reconciliarte con El, no importa como te encuentres ahora, Su amor y Su misericordia quiere alcanzarte para hacer en ti un nuevo comienzo.

 

9.REFLEXIONA: YESHÚA QUIERE SER TU BERESHIT.

 

Hoy queremos invitarte a una introspección espiritual profunda, a detenerte por un momento y mirar dentro de ti. Hay áreas de nuestra vida que necesitan más que un cambio… necesitan un nuevo comienzo.

 

Tal vez has intentado empezar con tus propias fuerzas, pero hoy el Eterno te recuerda que Yeshúa quiere ser tu Bereshit, tu principio y primicia en todo: en tus decisiones, tus relaciones, tus sueños y en cada parte de tu historia.

 

Permite que Su presencia te guíe en este instante y haz una pausa para reflexionar.
Él desea traer orden donde hubo caos, luz donde hubo confusión, y vida donde algo parecía terminado.

 

Te invito ahora, guiado por el Espíritu del Eterno, a realizar esta reflexión con sinceridad:
abre tu corazón, deja que Su Luz ilumine tus pensamientos y responde estas preguntas no con la mente, sino con el alma.
Hoy, y cada día, Yeshúa quiere ser tu Bereshit — tu nuevo principio.

 

Cuándo comenzó verdaderamente el “principio” de Dios en tu vida?

 

¿En qué momento decidiste que Él fuera tu origen, tu propósito y tu destino?

 

¿Dónde has sentido la voz de Elohim llamándote a un nuevo comienzo?

 

¿Qué cielos (tus pensamientos) y qué tierra (tus acciones) necesitan ser alineados bajo Su voluntad?

 

¿Qué parte de ti aún necesita ser formada por las manos del Creador?

 

¿Qué áreas rotas aún no has colocado completamente en Sus manos?

 

¿Qué aspectos has intentado sostener por tu cuenta, sin entregarlos al Alef y Tav?

 

¿Qué significado tiene para ti hoy la frase “Bereshit bará Elohim…” el Dios que puede crear algo nuevo ?

 

Que Yeshúa sea tu Bereshit cada día en tu caminar, tu principio en cada decisión, tu luz en cada amanecer y tu propósito en todo lo que emprendas.