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Sé Valiente como Sifra y Puá: Mujeres que Temieron al Eterno y No al Hombre

Sep 27, 2025 | Estudio

Exodo 1:15-21 “Y habló el rey de Egipto a las parteras de las hebreas, una de las cuales se llamaba Sifra, y otra Fúa, y les dijo: 16 Cuando asistáis a las hebreas en sus partos, y veáis el sexo, si es hijo, matadlo; y si es hija, entonces viva. 17 Pero las parteras temieron a Dios, y no hicieron como les mandó el rey de Egipto, sino que preservaron la vida a los niños. 18 Y el rey de Egipto hizo llamar a las parteras y les dijo: ¿Por qué habéis hecho esto, que habéis preservado la vida a los niños? 19 Y las parteras respondieron a Faraón: Porque las mujeres hebreas no son como las egipcias; pues son robustas, y dan a luz antes que la partera venga a ellas. 20 Y Dios hizo bien a las parteras; y el pueblo se multiplicó y se fortaleció en gran manera. 21 Y por haber las parteras temido a Dios, él prosperó sus familias.”

 

Mujeres que resistieron al Faraón con temor al Eterno. Hoy, su ejemplo nos llama a defender la vida y la verdad con firmeza.

 

Dos nombres que aparecen brevemente en la Escritura, pero cuya memoria resplandece con fuerza en medio de la oscuridad de la opresión.
Sifra significa “brillar”, y Puá puede traducirse como “adornar”. Y es que eso hicieron: brillaron con valentía, y adornaron su vida con actos de fidelidad.

 

Poco se habla de ellas. No eran descendientes directas de Jacob; sin embargo, su corazón estaba lleno de temor reverente al Dios de Israel, y ese temor fue más fuerte que cualquier decreto humano. Cuando el temor del Eterno se enseñorea en nosotros, nuestra vida resplandece, incluso en medio de las tinieblas más densas.

 

Estas dos mujeres no obedecieron la orden del faraón, que mandaba matar a los niños hebreos. No temieron al hombre, sino que eligieron honrar al Dios que da la vida. Y el Eterno las vio. Las recompensó. Éxodo 1:17-21.

 

Así también hoy, vivimos en tiempos donde se levantan muchos faraones. Sistemas, leyes, ideologías y voces que decretan cosas contrarias a la Palabra del Altísimo. Pero el llamado sigue siendo el mismo: que el temor de YHWH habite en nuestros corazones, para que nuestras acciones reflejen Su luz.

 

No importa dónde estés ni qué tan fuerte sea la presión. Brilla con obediencia. Adorna tu vida con actos de fidelidad.

 

Porque el temor del Señor es el principio de la sabiduría, Proverbios 9:10, y cuando caminamos en ese temor reverente, Dios nos guía, nos protege y nos recompensa.

 

Que tus pasos hoy estén guiados por ese temor santo.
Que tus actos sean como los de Sifra y Puá: valientes, fieles, llenos de luz y alineados con la voluntad de Dios.
Él te está viendo. Él ve cada decisión tomada por amor y obediencia. Y Él no se olvida de los que le honran.

 

RECUERDA: Génesis 12:3  “Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren, maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.”

 

¿Qué clase de temor sintieron Sifra y Puá?
Éxodo 1:17 “menciona que temieron a Dios, y la palabra usada es Yare’ “ (יָרֵא, H3372).
Yare’ (H3372) no es solo miedo, es un temor santo que nos sobrecoge. Es cierto que nos puede estremecer, amedrentar y hasta aterrorizarnos, porque nos confronta con la grandeza, santidad y justicia del Dios eterno.
Pero ese mismo temor, lejos de alejarnos, nos maravilla, nos asombra, nos atrae con reverencia profunda.

 

Es el temor que nos hace caer de rodillas, no por terror, sino por reconocimiento: Él es grande, santo, justo… y aun así nos ama. Es el temblor del alma ante un Dios que puede destruir, pero elige salvar. El asombro de saber que Su presencia lo llena todo, y aún así desea habitar en nosotros.

 

Temer a YHWH es vivir maravillados por Él.
Es elegir obedecerle no por obligación, sino porque su gloria nos sobrecoge y su amor nos rinde el corazón.

 

El temor a YHWH es el principio de toda sabiduría Proverbios 9:10.
Por eso, Sifra y Puá fueron mujeres sabias: actuaron con valentía, guiadas por un temor santo.

 

¡Que ese mismo temor se enseñoree en nuestros corazones!
Porque cuánta falta hace hoy ese temor reverente,
que nos guíe por sendas de justicia, verdad y amor.

 

Fue precisamente en ese contexto de aflicción y decreto de muerte, donde nació Moisés.
Sí, en medio de un ambiente hostil, el Eterno ya tenía un plan anticipado para salvaguardar a Su pueblo.
Como veremos en nuestro próximo artículo, Dios levantó un libertador en medio de la opresión, y comenzó a mover Su mano en favor de Israel.

 

Porque el plan de Dios nunca se detiene, incluso cuando el mundo se levanta en contra de Su pueblo. Él sigue siendo fiel, y Sus caminos son perfectos.